Quinta entrega de los inspectores Pinta y Olivares, avanzando...
Estoy con la quinta entrega de María Pinta y Diego Olivares. Como en los últimos seis años y medio escribo desde Comillas donde lo difícil es no hacerlo. Muchas veces el lugar adecuado se convierte en el origen de la inspiración, sin más complicaciones.
Este lugar, tiene algo especial, me mueve. Escribir desde aquí no es casualidad.
El título provisional es Quinta Quebrada.
Esta historia habla de una poderosa saga familiar de magistrados, jueces y abogados que viven en una mansión en Costa Quebrada.
Un yerno hallado muerto en las caballerizas. El cuerpo del capataz que el mar devuelve después en la playa de Somocuevas. Un robo no denunciado y la sospecha, cada vez más fuerte, de que todo está relacionado.
¿O no?
Tiene que estarlo porque si no...
La novela avanza. Y con ella, las preguntas que me hago que buscan respuesta:
las mismas que buscará el lector. A todo esto, se une esa sensación tan complicada de explicar: cuando los personajes empiezan a caminar solos.
Y ya lo están haciendo.
Para la mansión me he inspirado en la Casona de Las Fraguas de Arenas de Iguña (Cantabria).
Os iré informando.
Gracias a todos :)


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