Una mujer. Un cargo reservado a hombres: comisario.

Imaginar a la primera promoción de mujeres policía en España, allá por los años 80, entrando en una comisaría para trabajar como un policía más me lleva a intentar comprender el desafío que supuso para ellas.

No todas lo aguantaron.

Muy pocas lograban abrirse camino en un mundo reservado a los hombres.

Por este motivo, mi protagonista no es comisaria, sino comisario. Quise darle el mismo cargo, la misma placa y el mismo cartel en la puerta de su despacho que a cualquier hombre, que a cualquier otro comisario. Para mí, esto le otorga más fuerza, más empaque. Una cuestión de igualdad. A igual cargo, igual trabajo.

Así nació Rocío Prados, la comisario de Una Rosa Blanca. Una Rosa Negra y de cuatro entregas más. Una mujer con cicatrices, pero también con una determinación imparable. Antes de comisario fue subinspectora y siguió creciendo.

Quizá no guste a todos, pero era la historia que yo quería contar.

🙏 Gracias a todos por vuestro constante interés.

Disponible en Amazon (Kindle y papel) y audiolibro en Audible y en el resto de plataformas de audiolibros.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Los colores de la inocencia"

"Nada que perder. Excepto la vida" (Pinta y Olivares 3)

"FRANCA. La ley del Mar".